Imbound Marketing es: ¡no molestar!
El imbound es una forma de hacer las cosas
La publicidad en sus comienzos, en el afán de usufructuar estrategias tradicionales, queriendo llamar tanto la atención del público, llegó hasta cierto punto. Que pareció darles a todos sus mensajes, signos de exclamación: Interrumpió, invadió, insistió, cansó, saturó, agobió, volvió a invadir, una, otra y otra vez. Extralimitándose solo en caer cada vez, en esfuerzos innecesarios y para nada satisfactorios.
Fin de un modelo, su diagnostico fue contrario al de querer conseguir el efecto deseado.
Durante décadas, muchas marcas convencidas de que en algún momento, el sangrado
iba a detener, que la frustración sería momentánea, lo que dirían: “un
mal trago” no más. No obstante, la mala praxis de las técnicas,
no tuvo puntos de sutura que valgan, y ese modelo tal como lo conocíamos, se terminó.
El arribo del marketing no solo fue novedoso por su nueva fisonomía: offline/online. Con el cambio, nació una nueva
concepción que resultó ser integral, de pies a cabeza la
idea, la tendencia y el mensaje, fueron diferentes. Resultando ser un
cambio radical en respuesta a como se habían hecho las cosas.
Un nuevo marketing, el de atracción. Un público objetivo adquiere un producto por técnicas no invasivas. Hoy la evolución, se encuentra en el imbound: que detecta, acompaña y fideliza. La relación por parte de un cliente con la marca, es otra, aquí la acción se personaliza y en lo que dura todo este proceso, a su vez construyen cimientos cada vez más fuertes, basados en la confianza, el respeto y la distinción de lo que representa una marca para sus clientes.


